Actualmente la participación de las mujeres en el campo laboral al desempeñar diversas profesiones y oficios es cada vez más activa; en el trabajo se analizan los cambios de la participación femenina en temas importantes con relación al impacto de la economía, desde su desarrollo y transformación y en la sociedad

 

Las muchas formas de lenguaje y expresión que hoy conocemos como (lenguaje incluyente) y la participación igualitaria de hombres y mujeres (paridad de género) son conceptos que deben de ser apropiados a esta nueva realidad ambos conceptos son empleados dentro del campo laboral de las mujeres y nos obliga a reflexionar acerca del tipo y la forma en que nos referimos a las mujeres que hoy en día realizan diversas actividades muchas de ellas habitualmente relacionadas con los hombres.

 

Con este documento queremos plantear una serie de expresiones relacionadas directa e indirectamente con el lenguaje incluyente a nivel institucional, pero también reconocer el uso cotidiano de los usos y costumbres en la participación social, económica y cultural de hombres y mujeres.

 

Las siguientes preguntas que dan forma al contenido de este trabajo son:

 

¿qué entiendes por lenguaje incluyente de género y cuáles son las consecuencias al usar el mismo? Se estudia un apartado con información acerca de los salarios mínimos en México, se reunirá un conjunto de antecedentes cualitativos y geográficos de las mujeres jefas de familia mexicanas, así como algunos retos en tema de igualdad de género en el ámbito laboral y se finaliza con algunos comentarios.

 

 

Los trabajadores y trabajadoras en la Ley Federal del Trabajo.

La concepción de este documento se encuentra en la Ley Federal del Trabajo publicada en el Diario Oficial de la Federación del 1° de abril de 1970 con su última reforma publicada el pasado 2 de julio del presente año que hace referencia al Decreto por el que se reforma, adicionan y derogan diversas disposiciones de la misma Ley, así como de la Ley del Seguro Social en materia de las personas trabajadoras del hogar en la que se realizó un breve ejercicio para explorar un elemento clave relacionado con el lenguaje incluyente. El ejercicio consistió en buscar la palabra “trabajador” y “trabajadora” e identificar el contexto general de cada una y los resultados fueron los siguientes: Por un lado, la palabra “trabajador” aparece citado en la Ley Federal del Trabajo 352 veces, “trabajadores” se cita 335 veces y específicamente la frase “los trabajadores” se cita 595 veces, en tanto que “las y los trabajadores” se citan cuatro veces todos juntos dan un total de 1,286 menciones lo que representa 96.25% del total de las menciones junto con las que hacen alusión directamente a las mujeres trabajadoras. Por otra parte, la palabra “trabajadora” aparece 17 veces, “trabajadoras” se cita 29 veces y finalmente “las trabajadoras” lo hacen cuatro en total se mencionan 50 veces que representa tan sólo 3.75%. Como se puede observar la diferencia es un abismo. Cabe señalar que la mayor parte de las menciones de la palabra “trabajadora” se hace en el título quinto llamado Trabajo de la Mujeres que su propósito central es atender la protección de la maternidad se hace referencia también en el Capítulo XIII como Personas trabajadoras del Hogar. En tanto que en el siguiente Capítulo XIII Bis, de los trabajadores en Minas no se presenta en ninguna parte la palabra “trabajadora” siendo que de 2010 a 2016 la participación de la mujer en este sector tuvo un incremento de tres puntos para llegar a 11% del total del personal ocupado en la minería según lo indica el INEGI.2

 

 ¿Qué es el lenguaje incluyente de género y cuáles son las implicaciones al usar el mismo? En este apartado se presentan dos definiciones del lenguaje incluyente. Una de ellas proviene de la Comisión Nacional para Prevenir y erradicar la Violencia Contra las Mujeres (CONAVIM) y la otra de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) a través de la Unidad de igualdad de género. La Comisión Nacional para Prevenir y erradicar la Violencia Contra las Mujeres (CONAVIM) El Blog digital de la CONAVIN sostiene que: El lenguaje es una expresión de nuestro pensamiento, un reflejo de los usos y costumbres de una sociedad y cultura determinadas. Por ello, por mucho tiempo el lenguaje ha sido también fuente de violencia simbólica, una herramienta más a través de la cual se ha naturalizado la discriminación y la desigualdad que históricamente ha existido entre mujeres y hombres, las cuales tienen su origen en los roles y estereotipos de género que limitan y encasillan a las personas partiendo de sus diferencias sexuales y biológicas. 3 en este sentido, un lenguaje incluyente es aquel que genera la inclusión, la no discriminación hacia uno u otro género, la igualdad en su más amplio sentido entre hombres y mujeres independientemente del rol o de los estereotipos que lejos de contribuir restan y limitan el desarrollo humano en muchos sentidos. Los roles y estereotipos de género que aún predominan en la sociedad mexicana son la fuente principal y generadora de un lenguaje poco incluyente.

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